
Seamos sinceros: todo el que crea que empezar a estudiar las bases del SEO es algo parecido a empezar a estudiar chino, tiene razón. Para qué vamos a engañarnos. Pero como ocurre con el chino, el ruso, la filosofía de Hegel, el orden adecuado de las películas de Marvel[1] y otros galimatías, cuando uno ya lleva dos cañas, nada es tan difícil.
Con este pensamiento y algunos conocimientos SEO que había adquirido en la empresa en la que trabajo – a la que no voy a citar en este blog pero cuyo nombre rima fácilmente con Caset España[2] – me presenté en el edificio de Webpositer Academy en Alicante. Mini consejo: es mejor no ir en coche porque no tiene parking y el único sitio cercano para poder aparcar es un tanatorio al que algún genio de la comedia, probablemente de Albacete, llamó «La siempreviva». Y eso da mucho yuyu.

Allí me recibió el director del máster, Iñaki, al que a partir de ahora llamaremos Iñaki, para hacerme una entrevista previa a mi elección de estudio. Aunque, antes de meternos en materia y hablar de Google, las Keywords, el contenido, hacer una prueba de nivel e incluso desafiar a mi (pobre) inteligencia, me enseñó lo más importante que tiene esta academia: la máquina de los videojuegos. Que espero por dios bendito que tenga el PANG[3].
Yo, que soy de Madrid[4], donde equivocadamente todo el mundo que no es de Madrid cree que los madrileños lo hemos visto todo ya en la vida, nunca había visto una empresa con una sala recreativa dentro de la empresa donde hubiera una maquinita de videojuegos gratis. Corrijo: nunca había visto una empresa donde hubiera nada gratis en general. Así que allí estaba, como un nerd en el corazón de Sillicon Valley, pero en la versión de la terreta.
Iñaki me comentó algo de cara al curso que viene que creo que es de interés general para todo el alumnado: “La academia está pensando en poner una piscina en la azotea”, dijo, como quien no quiere la cosa, a lo que yo añadí “con sus cócteles y tal” y su respuesta fue un movimiento de cabeza afirmativo[5]. Así que yo me lo creí.
Espero que no fuera una broma porque lo de aprender SEO en un momento en el que la expansión de un virus mundial ha disparado el e-comerce y abierto las puertas a una nueva revolución digital es algo importante, pero cualquier alicantino que se precie sabe que con la humedad que se acumula en esta costa o se tiene una piscina cerca o las probabilidades de acabar en el tanatorio que tienen en la esquina siguen siendo peligrosamente altas en el mes de octubre, justo cuando comienza el máster.
Las cosas como son.
Este dato me ayudó a decidirme por la escuela y el director me invitó a hacer un par de cursos de iniciación al SEO y al SEO técnico en youtube, para que estuviera segura de que quiero estudiar esta materia ( que sí; que lo estoy) . Debo decir que yo ya he hecho dos másters en Madrid[6]: uno de Filosofía Griega y Hebrea[7] y otro como Profesora de Bachillerato, y nunca me habían ofrecido la posibilidad de ir abriendo boca con unos vídeos súper currados por uno de los profesores del curso.
En este caso, los vídeos, que ya he empezado a ver, son de un tal Luis Miguel Villanueva[8], que, para quien no lo sepa, además de ser un experto en posicionamiento, un adicto al café y al decolorante de pelo de ése que se va en tres o cuatro lavados, es una marca digital en sí misma[9]. Y eso, en el universo de Google (y, concretamente, en su INDEX) no es ninguna tontería.
[1] Yo empecé por ‘End Game’ y al carajo.
[2] Muy listos.
[3] Sí, así de vieja soy.
[4] “Pero, ¿de Madrid, Madrid?”. Sí. de Madrid, Madrid.
[5] En mi pueblo eso basta para elegir al alcalde.
[6] Madrid, Madrid.
[7] Sin comentarios.
[8] LMV para los que conocen su canal.
[9] ‘Chicadeseo’ será la mía.